Bueno…qué decir…el viaje más deseado desde el primer día que pisamos Burdeos. Eternamente postpuesto ya que tuvo multitud de fechas hasta que al final decidimos hacerlo para el “puente de Diciembre”. Obviamente lo pongo entrecomillado porque en Francia no existe el puente de la constitución Española pero nosotros nos lo tomamos. Eso sí, pedimos permiso todos a nuestras empesas para lograrlo. Algunos incluso, no fue mi caso ya que mi jefe es una gran persona, tuvieron que recuperar horas y demás. Así pasó que era estar en París y había más Españoles que Franceses…enfin…
La cosa es que íbamos a estar todos los Españoles excepto Andrés en París. Yo por un lado junto a Juan Carlos, María Jesús, Patro y Laura siendo mi función principal la de ser guía
. Por otro lado Jonathan iba a ver a su novia Stephanie que vive en Versalles. Además Esther iba a ver a un amigo de Erasmus ahí y Marina, Cristina y María también iban a ver la ciudad pero por su cuenta. Se intentó quedar pero no pudo ser y desgraciadamente el tiempo no ayudó en nada. Todos por supuesto fuimos en TGV (el AVE francés) en el que apenas en 3 horas te plantas en París. El viaje de ida lo hicimos en 2ª clase. La verdad es que como compramos los billetes en días diferentes Patro viajaba sola en un vagón, Laura en otro, y Juan Carlos, María Jesús y yo en otro. De todas formas al salir el tren tan pronto no fue un problema ya que pasamos la gran parte del trayecto durmiendo. Lo más destacable quizás fue el desayuno que nos tomamos nosotros tres en el tren y que JC y yo fuimos a por él. Pedimos las cosas pero el problema estaba al volver con café ardiendo en nuestras manos y teniéndolo que sujetar firmemente por el vaivén del tren además del café, bollería, zumo de naranja, etc. La verdad es que nos achicharramos considerablemente nuestras manos, y no pudimos reirnos en toda la plenitud que merecían las posturas de algunos para dormir
. Así que el trayecto fue bastante tranquilo…por no pasar no nos pasó ni el revisor aunque a Patro sí…una Patro a la que por cierto la tuvimos que enseñar como se duerme en un tren y es invadiendo los dos asientos estando tumbada totalmente
. Nosotros éramos los últimos en llegar a París ya que todos los mencionados anteriormente lo hicieron el día anterior. Así pues lo primero fue hacernos la primera foto en París, comprar billetes de metro a mansalva e ir a nuestro albergue que elegí yo personalmente que se encontraba cerca de Place d’Italie.


En el albergue la verdad es que no estuvimos nada. Pagamos, y dejamos las maletas en una habitación y nos fuimos rápido a la Torre Eiffel. Sabíamos que el clima iba a ser nuestro peor enemigo y había que aprovechar el cielo azul.


Así que cogimos el metro y nos plantamos en la Torre Eiffel en la que por supuesto hicimos 1000 fotos pero sólo os pondré unas pocas.






Una vez fotografiamos la Torre Eiffel desde todas los lados posibles y grabar algún vídeo muy gracioso que a ver si subo a YouTube el tiempo se fue complicando y fuimos al Arco del Triunfo andando. Nos diluvió bastante en esos 20 minutos de caminata, con paragüas que apenas podían soportar el aire (sólo teníamos dos), pero justo escampó cuando llegamos al Arco del Triunfo y nos fotografiamos con él (mención especial a las dos locazas mega-fashion Españolas montadas en bici que nos encontramos…). Luego tocó bajar Campos Elíseos y decidimos que para comer lo mejor sería el McDonald’s y ahí comimos rodeados de Españoles.

Una vez comidos seguimos visitando los Campos Elíseos, entramos en tiendas, y fuimos bajando, haciendo la típica ruta hasta que llegamos al Louvre. En el Louvre como estabámos calados nos sentamos tranquilamente en un Starbucks que se encuentra en el centro comercial del museo y ahí pasamos el rato. Luego a casi la hora del cierre nos dimos cuenta de que podíamos entrar gratis sin pagar, así que teníamos 20 minutos para ver la Mona Lisa. El problema era que tenías que acreditar tu edad y MJ se había dejado el DNI así que se tuvo que medio colar. Eso por no contar que Patro tenía la carta de descuento de los billetes de tren que es destinada a los menores de 25…cuando ella tiene más que esa edad, y no sólo eso si no que era hasta más joven que yo
pero bueno no aparenta para nada su edad así que no había riesgo. Después de las carreras nos dio tiempo fotografiar la Mona Lisa y ver algunos otros cuadros conocidos como “La Libertad guiando al pueblo” o “La Balsa de la Medusa”.











Después del Louvre visitamos la Opera Garnier, luego tocó, como no, la Place Vendôme y como estábamos bastante reventados por haber madrugado y por haber andado horas y horas, por no contar que nos habíamos calado considerablemente, decidimos ir al albergue donde cenaríamos cosas que trajimos de Burdeos aunque JC y yo compramos unas latas de CocaCola para amenizar un poco la cena…y así transcurrió el primer día en el que yo lo pasé algo mal porque se me calaban las zapatillas y tenía los pies calados cosa que llevo fatal y de la que me dí cuenta cuando jugaba al fútbol “profesional” y me calaba en algunos partidos cuando llovía mucho.





Al día siguiente, después de desayunar en el albergue, que no estaba mal, fuimos a la zona centro. Si el tiempo del día anterior fue malo el de hoy era directamente horrible. Lloviendo sin parar visitamos primero la Bastilla, Sully, la Place des Vosges y fuimos andando hasta llegar a el Museo Pompidou, en unas tiendas de alrededor y puesto que sólo teníamos dos paragüas decidimos comprarnos el resto otros de estos de 5€. Así que nada con nuestros flamantes paragüas nos hicimos más fotos en el Pompidou, vimos el Ayuntamiento y bajamos hacía Notre Dame y Saint-Michel para comer. La verdad es que ya estábamos calados todos, mis pies por supuesto también y era necesario comer ya. Decidimos hacerlo en un francés donde comimos bastante decentemente y bien de precio. Yo aproveché y bajé al baño para intentar secar mis pies aunque era misión imposible. Añadir que nuestros vecinos de mesa eran Españoles y cual fue la sorpresa que al irnos de ahí habían mangado a JC su paragüas que era enorme (podían caber hasta 3 personas) así que el cabreo era considerable y más cuando fuera diluviaba. Así pues después de blasfemar y mucho fuimos a Notre Dame a redimirmos aunque nuestros paragüas de 5€ no lo soportaron y apenas 4 horas después de haberlos comprado hubo que tirarlos. La verdad es que todos, yo en especial, andabámos bastante quemados con la lluvia, más aire, más frío asi que fuimos de nuevo al albergue para secarnos un poco y esperar a ver si cambiaba el tiempo. Por la noche ya no llovía y fuimos a Campos Elíseos donde en GAP hicimos algunas compras…luego fuimos a Bastille a cenar un kebab y ese fue nuestro segundo día. Se habló de salir y tomar algo pero andabámos bastante chungos por el frío que habíamos pasado…volvimos a nuestra “casa” y así pasó el segundo día.











El tercer y último día tenía dos objetivos: por la mañana visitar la Torre Eiffel de nuevo y subir hasta arriba del todo y visitar Montmartre. En cuanto lo primero por fin el tiempo daba tregua y pudimos subir arriba del todo no sin antes hacer una cola de 30 minutos. Las fotos arribas increíbles como el viento que soplaba en un lado de la torre y que era capaz de arrastrarte
. Después de la torre tocaba ir a Montmartre, subir al Sacré Coeur, dar una vuelta por ahí, comprar unas láminas y bajar a ver el Moulin Rouge. Con el principio de la lluvia nos tocaba volver al albergue para coger las maletas e ir a la estación ya que tocaba volver. Una vez en la estación vimos a Jonathan despidiéndose de su novia y JC, Chus y yo fuimos a nuestro vagón de 1ª Clase (que nos salió 2€ más caro que el correspondiente a 2ª clase por alguna extraña oferta) donde viajamos como reyes y tranquilamente… Así se acabó uno de los mejores fines de semana por lo que conlleva pero donde también se pasó mal por el estar siempre calado, con frío y demás…










